martes, 10 de septiembre de 2013

OSTEOMELITIS


Es la inflamación del hueso causada por una infección bacteriana o fúngica, y con menor frecuencia por parásitos o micobacterias
      Se clasifica en tres tipos.-
1)     Osteomielitis aguda hematógena. Es la forma más frecuente de presentación en la infancia
2)     Osteomielitis  secundaria a un foco contiguo de infección: después de un traumatismo abierto, herida penetrante, herida postquirúrgica infectada, tras el implante de una prótesis, o secundario a una infección subyacente como celulitis.
3)     Osteomielitis secundaria a insuficiencia vascular, proceso muy raro en la infancia.
Causas frecuentes:
·        Osteítis: Infección que compromete específicamente al tejido óseo propiamente tal.
·        Mielitis: Infección del tejido conjuntivo mieloreticular.
·        Periostitis: Inflamación del periostio. Esta membrana que rodea al hueso tiene la gran capacidad de responder frente a diferentes noxas.


 Causas
La infección ósea casi siempre es causada por bacterias, pero también puede ser provocada por hongos u otros microorganismos.
  • Las bacterias pueden propagarse a un hueso desde piel, músculos o tendones infectados próximos al hueso. Esto puede ocurrir bajo una úlcera (llaga) cutánea.
  • La infección también puede empezar en otra parte del cuerpo y puede propagarse al hueso a través de la sangre.
  • Una infección ósea también puede empezar después de una cirugía del hueso. Este problema es más probable si la intervención se realiza después de una lesión o si se colocan varillas o placas de metal en el hueso.
En los niños, se afectan casi siempre los huesos largos, mientras que en los adultos se afectan más comúnmente los huesos de los pies, la columna (vértebras) y las caderas (pelvis).
Los factores de riesgo son:
  • Diabetes
  • Hemodiálisis
  • Riego sanguíneo deficiente
  • Lesión reciente
  • Consumo de drogas ilícitas inyectadas

Síntomas

Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad son:

Pruebas y exámenes

Un examen físico muestra sensibilidad ósea y posiblemente hinchazón y enrojecimiento.
Los exámenes pueden ser:

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es eliminar la infección y reducir el daño al hueso y los tejidos circundantes.
Se suministran antibióticos para destruir las bacterias que están causando la infección.
  • Usted puede recibir más de un antibiótico a la vez.
  • Con frecuencia, se administran a través de una vía intravenosa (es decir, a través de una vena) en lugar de hacerlo por vía oral.
  • Los antibióticos se toman durante al menos 4 a 6 semanas, a menudo a través de una vía intravenosa en el hogar.
Se puede necesitar cirugía para extirpar el tejido óseo muerto si usted tiene una infección que no desaparece.
  • Si hay placas metálicas cerca de la infección, tal vez sea necesario retirarlas.
  • El espacio abierto que deja dicho tejido óseo removido puede llenarse con injerto óseo o material de relleno que estimule el crecimiento de tejido óseo nuevo.
La infección que se presenta después de una artroplastia puede requerir cirugía para retirar la articulación reemplazada y el tejido infectado alrededor del área. En la misma operación, se puede implantar una nueva prótesis. Con mucha frecuencia, los médicos esperan hasta que la infección haya desaparecido.
Si tiene diabetes, será necesario que esté bien controlada. Si hay problemas con el riego sanguíneo al área infectada, como el pie, se puede necesitar cirugía para mejorar la circulación con el fin de tratar la infección.
Caso clínico
Paciente de 5 años de edad, de sexo masculino, consulta por dolor y tumefacción en rodilla izquierda de 15 días de evolución. Refiere fiebre en varias oportunidades graduada hasta 38ºC. Como antecedente presenta historia de traumatismo de rodilla izquierda hace un mes atrás contra una superficie dura. Al examen físico se constata rodilla izquierda tumefacta con ligero cambio de temperatura y diámetros aumentados con respecto a la rodilla contra lateral, choque rotuliano negativo, rango articular disminuido.
      La analítica sanguínea revela
            Hemograma con 11.300mm3 Glóbulos Blancos, Neutrófilos 62%, Linfocitos 38% Hemoglobina de 9.9 gr/dl, Plaquetas de 493.000, VSG 70mm. Estudio ecográfico que informaba: Bursa levemente abombada, con 10 ml de líquido homogéneo. Por sospecha de artritis de probable etiología reumatológica se decide practicar una Artrotomía y toma de membrana sinovial. El resultado de Anatomía Patológica revela tejido sinovial con severo infiltrado inflamatorio agudo y crónico acompañado de tejido de granulación. Hemocultivos 2/2: con retorno positivo para Streptococcus sanguinis y Actinomyces naeslundii, por lo que completa tratamiento antibiótico con Vancomicina. Por Radiografía Simple no se observa reacción periostal, la evaluación de la rótula no pudo realizarse por no estar aún osificada.
      A pesar del drenaje quirúrgico, la rodilla afectada persistía tumefacta, con calor local e imposibilidad a la movilización pasiva y activa completa por lo que se solicita Resonancia Magnética donde se constata imagen a nivel de rotula hiperseñal en T2 de 18mm que se extiende a tejidos blandos, sin comunicación con la articulación, con cambios inflamatorios a nivel de la rótula y del tendón
      La inyección de contraste demostraba intensa captación en la cara anterior de la rótula y en la sinovial. Se realiza cureteado y toilette de rótula con rescate de Staphylococcus aureus meticilino sensible en cultivo de hueso y secreción purulenta. El informe de Anatomía Patológica retorna compatible con Osteomielitis Crónica.
      Debido a la mala evolución, el paciente requiere un nuevo cureteado, con el mismo retorno bacteriológico. Recibe tratamiento con Oxacilina 4 semanas vía endovenosa. Habiendo completado el tratamiento antibiótico, con buena evolución clínica, se decide el alta con seguimiento por ambulatorio.

Bibliografía:
·        http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000437.htm
·        http://escuela.med.puc.cl/publ/OrtopediaTraumatologia/Trau_Secc03/Trau_Sec03_02b.html